
Actualmente la violación de datos y cuentas está a la orden del día. Uno de los métodos de seguridad más utilizados es el uso de un usuario y contraseña. Sin embargo, está solución no siempre es todo lo efectiva que deseamos, y hay otras opciones disponibles. Una de ellas es la biometría, que puede ser por ejemplo el uso de las huellas dactilares, aunque pueda parecer más segura que un método tradicional, también tiene sus inconvenientes. Hoy en RedesZone os vamos a explicar los puntos fuertes y puntos débiles de la utilización de biometría.
Lo primero que vamos a hacer es conocer brevemente qué es la biometría, y sus métodos de acceso más comunes. Luego hablaremos de la autenticación biométrica, que sigue creciendo a pasos agigantados con la intención de reemplazar a las contraseñas. No obstante, como veremos más adelante, también presenta sus propios inconvenientes.
Qué es la biometría y métodos más populares de acceso
La biometría podríamos definirla como la toma de medidas estandarizadas de los seres vivos para identificarlos. También, dentro de las tecnologías de la información (TI) tenemos la autentificación biométrica, que es la aplicación de técnicas matemáticas y estadísticas sobre los rasgos físicos o de conducta de un individuo, para su identificación. En resumen, se trata de una forma de verificar la identidad de esa persona.
Los métodos más comunes para realizar la autenticación biométrica son los siguientes:
- La huella dactilar.
- Reconocimiento de iris.
- Reconocimiento facial.
- La biometría vascular basada en la extracción de un patrón biométrico a partir de la geometría del árbol de venas del dedo.
- Reconocimiento de la voz.
La escritura y la firma.
En el proceso de identificación, los rasgos biométricos son comparados con los de un conjunto de patrones previamente guardados. Hay que señalar que no implica tener que conocer la identidad del presunto individuo. Lo que se hace es tomar una nueva muestra de datos biométricos del nuevo usuario, y compararla con los patrones ya registrados.
Los sistemas de seguridad tradicional están fallando
En la actualidad, están aumentando las violaciones de datos de forma constante. Esto ha repercutido en que el sistema tradicional basado en contraseña no esté en su mejor momento. La razón principal por la que se están produciendo estas brechas de seguridad es, en gran medida, por la reutilización de las contraseñas. La solución por la que han optado algunas empresas es sustituir esas contraseñas por la autenticación biométrica.
Consecuencia de ello se ha elevado la biometría, como una solución de autenticación superior a las contraseñas. No obstante, la biometría también tiene sus problemas. Los revisaremos a fondo, y a continuación, veremos que presenta un conjunto de desafíos importante.
La biometría no puede reemplazarse
El gran inconveniente que tiene la biometría es que, una vez que un acceso biométrico está comprometido, no puede sustituirse. Vamos a poner un ejemplo para que se vea claro: imaginemos por un momento que nuestros datos faciales de rostro, huella dactilar o iris se vieran expuestos. En ese sentido, si se compromete la información biométrica de una persona, cualquier cuenta que utilice este método de autenticación está en riesgo, ya que no hay forma de revertir el daño porque no se puede cambiar.