
Por Ángel Olleros
La gestión de escenarios ha pasado a ser tan relevante o más, dependiendo de las situaciones de riesgo, que las propias características técnicas de los sistemas de seguridad. Parece raro pero es totalmente lógico si se tiene en cuenta que los «escenarios» representan el modo de vida de los moradores de viviendas, es decir, de las personas.
Tanto es así que la gestión de escenarios de alta efectividad, se considera vigilancia permanente automatizada, y sin duda, superará a las alarmas y a la vídeo vigilancia en el ranking de valores de los compradores porque podrá ser personalizada para cada usuario de la vivienda.
Confort y seguridad enfocados al bienestar
El bienestar es un estado emocional y es relativo dependiendo de la escala de valores de cada persona. Este bienestar en la vivienda, se identifica con el confort de uso y con la seguridad contra la intrusión y no hay bienestar si uno de los dos falla.
Es indudable que la gestión de escenarios genera confort (domótica / inmótica), pero solo se considera bienestar si esta automatización de escenarios está soportada por un sistema de seguridad, el cual se recomienda que disponga de una centralita certificada según normativa para sistemas de alarma UNE 50131 en grado 2 o mejor en grado 3 (mayor fiabilidad).
No todos los sistemas de alarma lo hacen con igual efectividad y comodidad para el usuario y es aquí donde se genera seguridad y inseguridad.