
Dos emprendedores operan la compañía de ciberseguridad que se apoya en herramienta militar y propia para proteger datos de bancos, sociedades financieras, cajas cooperativas y firmas fintech.
Los ciberataques en contra del sistema financiero dejaron pérdidas superiores a 150 millones de pesos (mdp) para los bancos mexicanos en el año 2017, según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Este tema es bien conocido por Ricardo Arenas, cofundador de la fintech de pagos Conecta, de la cual fue, hasta mediados de 2016, el Chief Security Officer (CSO).
Por esas fechas salió de la empresa, para crear, a principios de 2017, una startup de ciberseguridad: Tesseract, firma que busca fortalecer y democratizar la seguridad digital de las firmas del sector financiero. Los socios de Conecta también invirtieron en este negocio.
Entre fuerzas armadas
Su estrategia está basada en un sistema de ciberseguridad, para el que compró un Hardware Security Module (HSM), dispositivo que usan el ejército y la fuerza aérea de Estados Unidos para bloquear el acceso de software malicioso a sus bases de datos, sólo que lo unió a un tokenelectrónico que desarrollaron con un algoritmo propio.
“Lo que hicimos, al combinar estas dos cosas, fue que convertimos los servidores donde se guarda normalmente la información en bóvedas de seguridad, cuya única llave de acceso es el valor que genera el token electrónico, lo que permite dar seguridad a los usuarios”, señala Arenas.
Mientras la información se encuentra en el interior de la bóveda, permanece encriptada, es decir, se transforma en valores alfanuméricos sin sentido, que no sirven a los ciberdelincuentes.