En México, cerca del 56% de los bienes que se comercializan se moviliza por la red de carreteras y autopistas del territorio nacional. Ante esta relevancia económica, se ha buscado fortalecer los controles de seguridad para los vehículos de carga, en todas sus configuraciones, que circulan en las carreteras federales.
De acuerdo con estadísticas del Instituto Mexicano del Transporte, de la Policía Federal y del Inegi, el número total de accidentes en autopistas y carreteras federales se ha reducido casi en 50% en los últimos años. Sin embargo, los robos al transporte de carga han aumentado 117% y las pérdidas suman 92,500 millones de pesos anuales, según la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar).
Por eso, el gremio pide que se dé una buena estrategia y coordinación entre las autoridades para mejorar la seguridad, y que se tengan rutas y espacios libres de asaltos. Los robos han provocado que las aseguradoras no quieran dar el servicio al sector, además está el problema de la rapiña, muchas personas piensan, al ver un camión volcado, que pueden robarse los productos porque hay un seguro que los cubre, pero no siempre es así y por ello las pérdidas económicas crecen.
Toda organización sea pública o privada está expuesta a sufrir interrupciones en sus operaciones críticas a causa de eventos como sabotaje, robos, accidentes, daños a la infraestructura, siniestros, fraudes y un sinnúmero de afectaciones, las cuales están presentes en todo momento en la cadena de suministro.
Aquellas organizaciones que logran identificar, analizar y evaluar sus riesgos, tienen una mayor probabilidad de protegerse contra gastos no planeados, penalizaciones y multas. El desafío para cualquier organización es integrar las buenas prácticas en sus operaciones diarias y aplicarlas a aspectos más amplios de su práctica.
Hay diversos estándares y normas que proporcionan principios y directrices para la gestión de riesgos estratégicos y operativos en las organizaciones, y que sean capaces de mejorar su eficiencia operativa, gobernanza y confianza en las partes interesadas, a la vez que minimicen sus pérdidas.
Por ejemplo, la norma ISO 28000 ha sido desarrollada como respuesta a la exigencia de la industria en el comercio internacional para cubrir la necesidad de un sistema de gestión de seguridad confiable. Su objetivo principal es el de identificar las causas por las que la operación se ve interrumpida, ya que esto representa pérdidas económicas entre otras afectaciones.
Todas las organizaciones necesitan garantizar la continuidad en sus operaciones, por lo que el estándar ISO 28000 les ayuda a crear un marco sistemático para gestionar los riesgos en la cadena de suministro, lo que proporciona ventajas competitivas a todos los sectores de la industria porque permite evaluar riesgos, aplicar controles y mitigar amenazas, tanto en la propia organización como en sus socios comerciales.
En el contexto del comercio internacional, es evidente que para los países es indispensable que las cadenas de suministro deban desarrollar una movilización fluida de millones de toneladas de bienes y materiales, que se comercializan todos los días a través de una cadena logística integrada, principalmente, por empresas de manufactura, transporte de carga terrestre, marítima, aérea, ferroviaria, agencias aduanales, recintos fiscalizados y operadores logísticos. Si estos procesos logísticos se ven alterados, o interrumpidos, el impacto sobre el flujo de bienes será incalculable.
Un líder de seguridad es el responsable de identificar y evaluar estos riesgos para garantizar la continuidad de operaciones críticas, lo que requiere cada vez de mejores herramientas de carácter global; además de sumar a sus responsabilidades a la correcta gestión de programas de certificación de seguridad en la cadena de suministro.
NORMAS PARA CADENAS DE SUMINISTRO SEGURAS
En 2014 entró en vigor la NOM-012 de pesos y dimensiones que, entre otras disposiciones, redujo de 45 a 40 pies el largo de los vehículos de carga, estableció un peso máximo de 75.5 toneladas para dobles remolques y fijó como velocidad máxima 80 km/h. Adicionalmente, se emitió una nueva NOM-068 sobre condiciones físico–mecánicas quedando homologada con las de Estados Unidos y Canadá.
El 26 de octubre de 2016 se realizó un foro para determinar si este tipo de configuración utilizada en diversos países y permitida en el nuestro desde 1978, debería continuar su operación o modificar su regulación. En el foro participaron representantes de la SCT, la Policía Federal y la Comisión Federal de Competencia Económica, así como representantes de la industria del autotransporte e instituciones académicas y se emitieron recomendaciones para modificar la NOM-012.
La nueva NOM-012, publicada el 26 de diciembre de 2017 y en vigor desde febrero de 2018, establece más requisitos para las unidades de doble remolque entre los que destacan que la unidad tenga un gobernador de velocidad para evitar que exceda los 80 km/h, deben contar con sistemas de frenos de última generación y con dispositivos de geoposicionamiento para la supervisión a distancia de las unidades.
Por otra parte, estadísticas de la Policía Federal indican que 80% de los accidentes en carreteras federales se deben a errores humanos del conductor. Por ello, y como resultado también de las recomendaciones del grupo de expertos, recientemente se publicó la NOM-087, dirigida a regular el tiempo de conducción, pausas y descansos, que deben cumplir los conductores de autotransporte federal.
Recientemente la Secretaría de Economía (SE) emitió el aviso de consulta pública del Proyecto de Norma Mexicana PROY-NMX-W-188-SCFI-2017, Sistema de gestión de la seguridad para la cadena de suministro-mejores prácticas para la implementación de la seguridad en la cadena de suministro, evaluaciones, planes, guía y requisitos.
Esta Norma Mexicana tiene como objetivos el que las empresas desarrollen e implementen procesos de seguridad de la cadena de suministro; que establezcan y documenten un nivel mínimo de seguridad.
TECNOLOGÍAS DE SEGURIDAD EN EL TRANSPORTE Y DISTRIBUCIÓN
La seguridad cibernética se está convirtiendo en una prioridad para las empresas en general. El tema ha trascendido a los departamentos de TI y, actualmente, hace parte del análisis en la agenda diaria de los líderes corporativos y de las áreas de negocios, en vista de la frecuencia con que se registran los ataques.
Un área donde las grandes empresas están experimentando fallas es justamente al evaluar los niveles de ciberseguridad de proveedores externos dentro de su cadena de suministro. Los ataques de este tipo se centran en diversas vulnerabilidades en su red de proveedores, lo que puede causar graves problemas en la continuidad operacional, filtración de datos y hasta pérdidas económicas.
Según la International Data Corporation (IDC), la inversión en seguridad continúa creciendo de la mano de la inquietud de las empresas debido al compromiso de cumplimiento de las regulaciones que existen en cada país de América Latina, y del impacto que produce la búsqueda de eficiencia para proteger información sensible, tanto de los clientes como de las compañías. En Latinoamérica, IDC prevé un crecimiento del 12.5% en la inversión en ciberseguridad para el presente año.
Se ha visto en los ciberataques recientes que la cadena de suministro puede ser el eslabón más débil para un número significativo de organizaciones. Muchos negocios han registrado fallas en la distribución o producción del bien que ofrecen, o han detectado vulnerabilidades en la hardware o software que usan, siendo la cadena de suministro el área afectada con programas maliciosos.
Esta brecha hace vital que las empresas lleven a cabo coordinaciones y adopten tecnologías adecuadas al integrar nuevos proveedores. Por ejemplo, la cadena de suministro de sectores como los financieros, tecnológicos, profesionales y empresariales suele ser la más atacada, ya que los hackers buscan robar secretos comerciales y propiedad intelectual.
Por ello, es fundamental que las empresas adopten nuevos enfoque de ciberseguridad, que incluyan no sólo a sus empleados sino que también involucren a sus clientes y proveedores, en tiempos en que los ataques informáticos son cada vez más frecuentes y peligrosos.
En el ámbito de la seguridad en el control de acceso a un centro de almacenaje, donde pueden existir múltiples bodegas, las problemáticas suelen vincularse a la confirmación de entrada o salida de los vehículos, el monitoreo y el cuidado de la carga. Actualmente la tecnología permite que las bodegas tomen parte en el control de acceso y se hagan responsables de los vehículos que entran al recinto, con información en tiempo real de quién ingresa, quién hizo la invitación a entrar y a donde se dirige el invitado.
Igualmente, el robo a los camiones, especialmente en la distribución de la carga, se ha transformado en un tema muy preocupante para todos los actores de esta parte de la cadena logística. No obstante, la tecnología coopera en la lucha contra la delincuencia, donde los smartphones son un elemento clave para el cuidado, prevención y monitoreo.
Hoy en día existen aplicaciones y plataformas que ofrecen la inmovilización remota de los vehículos, el cierre remoto de las puertas y la carga, la activación de protocolos de seguridad y el seguimiento en tiempo real de la ubicación del camión, entre otras herramientas.
La tecnología entrega herramientas que permiten no sólo centrarse en hacer seguimiento a los camiones por seguridad, funcionamiento y gestión; sino también en mantener información en línea, obteniendo un mayor flujo de datos acerca de donde está la mercadería de los clientes.
La oportunidad y disponibilidad de la información son fundamentales, ya que ayudan a generar una carga óptima que permita hacer más eficiente la capacidad del vehículo, y la optimización de las rutas que apoyen en mejorar el consumo de combustible, entre otros parámetros.
CÓMO REVERTIR EL ROBO AL TRANSPORTE DE CARGA
La firma de seguros AIG propone una fórmula para revertir la problemática del robo al autotransporte de carga: avanzar en la cultura de gestión de riesgos. La industria aseguradora ha visto crecer la siniestralidad por robo de mercancía en 200% en los últimos años.
Con una cartera muy importante de primas de seguro de carga, AIG conoce de fondo la situación que México experimenta con el robo de mercancías, principalmente transportadas vía terrestre por camión o tren y por ello, la firma está comprometida en trabajar junto con sus socios para extender la cultura de gestión de riesgos.
Actualmente en el mercado de seguros de carga participan activamente unas 30 compañías de seguros, aunque en las cinco principales –entre ellas AIG– se concentra el 50% por ciento de las primas colocadas en el mercado mexicano.
Que la cultura del control de riesgos se extienda en toda la cadena de valor, de esa forma, todos ganamos. AIG no cree que esta problemática se solucione buscando elevar las primas, sino buscando un balance correcto entre la exposición, el control del riesgo y el costo del seguro. Enfrentar la situación para revertirla implica involucrar a todas las partes.
Por un lado, está la responsabilidad del gobierno federal y gobiernos estatales y municipales para diseñar estrategias de seguridad, también está el hecho de que el transportista debe contar con un plan de logística eficiente. Por su parte, el agente o bróker de seguros debe generar valor agregado asesorando a sus clientes sobre los riesgos y las posibles medidas precautorias, al tiempo que la aseguradora debe conocer perfectamente a su cliente y convertirse en un verdadero socio para juntos encontrar soluciones mutuamente benéficas.
El costo de la inseguridad en el autotransporte de carga en el país alcanza 92,500 millones de pesos anuales, equivalentes al 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, según un estudio patrocinado por la Cámara Nacional de Transporte de Carga (Canacar), que da cuenta de un incremento del robo al autotransporte terrestre de cerca del 107% entre 2010 y 2017, llegando a 10 mil 230 incidentes.
EL CASO DE LOS TRENES
De enero de 2016 a marzo de 2018 han ocurrido 19,958 hechos de vandalismo y robo a tren o las vías férreas nacionales. En Guanajuato hubo 2,291 casos registrados, Veracruz con 2,631, Querétaro con mil 938, Nuevo León con mil 876, Jalisco con mil 505 y San Luis Potosí con mil 498.
La Secretaría de Comunicaciones y Trans-portes (SCT) reportó 294 siniestros en el ámbito ferroviario, 852 robos y 2,519 actos de vandalismo durante el primer trimestre de 2018. Además, 130 de los 294 siniestros se derivaron de causas ajenas a los ferrocarriles.
En México hay 26,727 kilómetros de vías de ferrocarril, 20,722 son vías troncales y ramales, en su mayoría concesionadas. De éstas, 4,450 kilómetros son secundarias y mil 555 son particulares. Más de 78% fueron construidas a finales del siglo XIX o principios del XX.
Diez empresas son las concesionarias o asignaturas del sistema férreo mexicano. Ferrocarril Mexicano (Ferromex), Kansas City Southern de México (KCSM) y Ferrosur concentran el 53% del mercado. Sin embargo, los empresarios ferroviarios han empezado a sentir los impactos por la inseguridad, alrededor del 3% de los costos de operación son destinados en temas de seguridad y aumentan cada año.
Grupo México Transportes informó que entre abril y mayo del presente año sus subsidiarias Ferromex y Ferrosur registraron siete descarrilamientos -algunos calificados como actos de sabotaje para robo-, que dejaron pérdidas por 312 millones de pesos.
La vía férrea que une a Ciudad Madero con Tampico y Altamira es importante para el traslado de productos de los puertos y la Terminal Portuaria de Petróleos Mexicanos (Pemex). Entre estos puntos se mueven químicos, minerales y granos, entre otras cargas.
A finales del año pasado, Ferromex reveló que la empresa ferroviaria acordó con la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) y de la Defensa Nacional (Sedena) establecer regiones de vigilancia y custodia de vagones. Además, los transportistas han decidido utilizar drones para monitorear en zonas peligrosas.
Los productos con mayor número de reportes de robo en el sistema ferroviario corresponden a granos y harinas, productos terminados y de consumo, autopartes y materiales para la construcción. Diversas asociaciones empresariales, como la Concamin, han advertido de la expansión de las actividades criminales hacia las vías férreas, señalando como focos rojos al Estado de México, Michoacán, Puebla, Veracruz, Tamaulipas, Guanajuato y Tlaxcala.
Los trenes de la empresa ferroviaria Kansas City Southern de México (KCSM) han circulado por México sin ser robados y transportando uno de los botines más buscados: gasolina y diesel. La compañía da servicio para la filial de Pemex Comercio Internacional (PMI) de Estados Unidos a México.
De enero a mayo de 2018, 43 trenes unitarios de PMI y 17 trenes unitarios de Exxon Mobil han cruzado el país desde el sur de Texas. El año pasado KCSM transportó 5 mil 225 millones de litros de combustibles. Del total, mil 917 millones de litros fueron de combustóleo, mil 712 millones de gas Licuado de Petróleo (LP), 923 millones de gasolinas y 672 millones de diesel.
Un tren unitario transporta entre 90 y 96 carrotanques, equivalentes a 65 mil barriles. Un carrotanque equivale a 3 pipas. Para descargar un tren unitario se requieren 270 pipas.