Por El Universo
Tenía dos años de graduado como doctor cuando Jaime Peñafiel Grijalva ganó por concurso un puesto en la maternidad Enrique C. Sotomayor. Treinta y ocho años después dice no haber perdido la emoción al ver salvarse a ese paciente que llegó grave.
Desde sus inicios se inclinó por la ginecología y la obstetricia. Un año estuvo en consulta externa y otro año encargado de la sala Santa Cecilia. Luego fue jefe de área y hoy es el coordinador del área tocoquirúrgica del Hospital de la Mujer.
Expresa que ha vivido momentos muy duros como el perder a un paciente, pero también satisfactorios al recibir casos muy complejos y aplicar tratamientos innovadores.
En el área tocoquirúrgica, que tiene quirófanos inteligentes, Peñafiel dice que cuando empezó su profesión no había, por ejemplo, ecógrafo. Ahora con los equipos de punta se podrán detectar nuevas patologías y procedimientos.
“Si es de venir gratis, lo haría”, expresa emocionado Peñafiel al que le encantan los niños, al igual que a Rocío Joutteaux, médico del hospital Roberto Gilbert. Su labor se inició hace 28 años en el otrora hospital Alejandro Mann. Dos años antes hizo ahí su internado en pediatría, que influyó en su especialización. Esto más el deseo de servicio y el cariño hacia los niños a los que llama con ternura “hijos hospitalarios”.