EDIFICIOS INTELIGENTES, LA RESPUESTA INEQUÍVOCA A LA NUEVA NORMALIDAD

Por Raúl Ortega

La nueva normalidad exige que las empresas cuenten con instalaciones adecuadas para que el personal, indispensable para trabajar desde ahí, efectué sus actividades con seguridad, razón de sobra para apoyarse en las tecnologías que proporcionan los edificios inteligentes, haciendo eficiente y supliendo funciones para resguardar la salud, dando paso a los canales para ofrecer soluciones y equipos de seguridad, control de acceso, ventilación, aire acondicionado, sistemas de alarma y más.

Una luz renovadora ciñe a los edificios inteligentes a medida que las organizaciones, los dueños y los desarrolladores sopesan lo que se necesitará para facilitar un retorno masivo a los espacios de trabajo físicos pasado la pandemia. 

La tecnología se convirtió en un aliado del progreso, particularmente en términos de eficiencia (ahorro de energía y tiempo), comodidad o bienestar (temperatura, calidad del aire, sonido, iluminación, etcétera) y seguridad (detección de incendios, identificación de fugas de gas y agua, entre otros), además de otros autodiagnósticos. En ese sentido, se ha logrado gran parte de la promesa de lo que originalmente se denominó edificios inteligentes (o automatizados) a fines del siglo pasado. Pero el término “inteligente” tampoco ha cumplido con las expectativas de estos tiempos, ya que las personas querían hogares inteligentes que trabajaran con ellos para anticipar y abordar automáticamente las necesidades diarias, pero se ha reducido a hogares conectados que controlan manualmente desde sus smartphones; se buscaban ciudades inteligentes que funcionaran de manera eficiente al aprender, predecir y responder a los patrones de vida, lo cual se limitó a conjuntos de datos grandes y poco apalancados.

Aquí existe un patrón que, quizás esté arraigado en las definiciones del diccionario sobre la palabra inteligente. Ya que la usamos de dos maneras distintas. Para referirse a la inteligencia humana (agudeza mental) y la inteligencia de los dispositivos (capacidad tecnológica para la acción predictiva e independiente o automatizada), así lo explicó Jorge de la Fuente, RCDD FAE Latam para Belden: “La tendencia en los mal llamados edificios inteligentes, y por qué digo mal llamados; desgraciadamente los términos en inglés “Intelligent” y “Smart” se traducen al español como “Inteligente” pero en inglés son dos cosas diferentes. “Intelligent” es algo que podemos medir con una prueba de IQ, cosa que no es posible aplicarle a un edificio, por el otro lado, “Smart” es algo que se adquiere con la experiencia y los edificios sí pueden adquirir experiencia sobre todo en forma digital”.

Aclarado lo anterior, es posible observar el alza en la demanda que estos edificios tienen a consecuencia del regreso paulatino a las actividades, por lo que a nivel mundial están entrando en la dinámica de la nueva normalidad, ya que estas construcciones tienden a digitalizarse a tal grado que, cada vez es más extraño ver a una edificación que no contemple tecnología o remodelaciones en los cuales se haga participe ésta; y es justo ahí, donde el canal con una mirada detenida y profunda puede echar mano de diversos productos, servicios e incluso mantenimientos que incentiven sus ganancias y fortalezcan la seguridad a través de la automatización en esos espacios.

“Algo bueno que nos está dejando esta pandemia es la aceleración del uso de tecnología en los edificios, solo por poner un ejemplo ya es normal visitar edificios donde de forma remota se monitorea la temperatura de las personas que entran u ocupan el edificio, el reconocimiento facial para saber si las personas usan cubre bocas y medir la distancia entre ellos. Todo ello demanda una mejor infraestructura, capaz de soportar los dispositivos del edificio, como son: puntos de acceso inalámbricos, control de acceso, puntos de red, termostatos, iluminación, CATV, CCTV y los dispositivos de las personas que ahí están, desde el off-load (transferencia de datos de la red celular a la red WiFi) de los teléfonos celulares hasta los dispositivos de monitoreo personal”: Jorge de la Fuente.

Es importante mencionar que cuando se habla de edificios, se refiere a cualquier espacio con fines comerciales como pueden ser oficinas particulares, arenas, estadios, hospitales, aeropuertos, centros comerciales, oficinas de gobierno, donde las tecnologías predominantes para la recopilación de información que, a su vez, sirve para la toma de decisiones automáticas son la Inteligencia Artificial (IA) y el Internet de las Cosas (IoT).

Demanda

Los usuarios están exigiendo al mercado productos de mitigación para tiempos de inactividad, mejorar la seguridad y soluciones que se adecuen para el regreso de las personas a los edificios, con lo cual el canal puede trabajar en buscar soluciones que se ajusten a las necesidades de cada espacio, además, es menester señalar lo dicho por Ed Solís, VP Enterprise, Caribe y Latinoamérica en CommScope: “Algunas empresas, a consecuencia del confinamiento, se han percatado del estrés, la salud y reducción de motivación de sus empleados, motivo de ello han regresado a algunos miembros a la oficina, de acuerdo a sus responsabilidades. Una encuesta reciente realizada por Blind Network afirma que el 56.4% de los empleados de las grandes empresas tecnológicas como Facebook, Google y Apple están enfrentando ansiedad y sensación de soledad”. Es así que, el regreso a las actividades, de manera intermitente, es posible que se retome más pronto de lo imaginado.

Nichos con oportunidad de negocio para los canales:

• Sistema de gestión de edificios (BMS)

• Calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC)

• Control de iluminación

• Seguridad y control de acceso

• Sistema de evacuación y alarma de emergencia

• Efectos de audio y visuales

“CommScope tiene un portafolio para proporcionar una infraestructura unificada e interoperable que admita soluciones de administración de IoT, servicios en la nube, Wi-Fi y redes móviles (celulares) al interior. Desde nuestro punto de vista, la red de hoy será el factor regente de las necesidades del mañana. Por lo tanto, es importante que todos los miembros del equipo de CommScope guíen a nuestros socios y clientes a través del viaje de infraestructura de red “Now Meets Next” que estamos a punto de emprender”: Ed Solís

Los sistemas automatizados en edificios inteligentes, permitió a los administradores de instalaciones reducir los gastos de energía, crear entornos más cómodos y abordar rápidamente los errores cuando ocurren. Los datos generados por los sensores de IoT proporcionan información en tiempo real para reacciones rápidas, reduciendo los costos por perdidas, de esta forma el canal puede obtener márgenes de ganancia interesantes, no sólo al comercializar productos, sino integrar soluciones completas, haciendo la observación a las empresas sobre lo que ahorrarían con sistemas preventivos y no reactivos, en entrevista para eSemanal el Industry Associations Manager para Latino América en Axis, Manuel Zamudio indicó: “La comercialización de productos es quizás la parte más simple y que deja una pequeña utilidad en este mercado que está creciendo. Los arquitectos e ingenieros que participan en el diseño y construcción, quienes supervisan y validan el cumplimiento de normas y estándares, los investigadores y desarrolladores de tecnologías, quienes las distribuyen, financian y los integradores que las implementan, así como todos los involucrados en el facility management, que las administran, operan, así como aquellos que las mantienen y mejoran, representa un valor mucho mayor al de la comercialización, que suele ofrecer márgenes reducidos para quienes se dedican sólo a la reventa de dispositivos”.

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