
Los asistentes de voz llevan mucho tiempo presentes entre nosotros –llevas años cargando con uno en tu bolsillo: tu smartphone tiene asistente de voz casi desde la llegada de estos terminales al mundo–, y el altavoz inteligente no es más que un nuevo formato para introducir la tecnología de asistencia de voz dentro de los hogares. Así, ya no depende de tu móvil sino que puedes tenerla siempre disponible en cualquier rincón del móvil sin necesidad de llevar el móvil encima.
Por ello, podemos definirlo como un altavoz normal y corriente con una tecnología mejorada en el reconocimiento de audio: a diferencia de los altavoces convencionales (incluso aquellos que tengan funcionalidades de manos libres), los modelos inteligentes traen un mayor número de micrófonos para así, además de ser capaces de saber perfectamente qué dices, también puedan reconocer tu voz a mayor distancia. A mayor gama, más capaz será de escucharte a mayor distancia.
Pese a que los más populares son los modelos que fabrican las propias Google –con su gama Home– y Amazon –con su gama Echo–, hay muchas otras marcas que también distribuyen altavoces con funcionalidades inteligentes: utilizan los asistentes de voz de Google y Amazon, pero están fabricados por marcas como Samsung, LG y muchas otras.
¿Cómo funciona un asistente de voz?
En cuestión de poco más de dos años hemos descubierto lo que son los asistentes de voz y han pasado a formar parte de la vida de millones de usuarios a nivel mundial. Independientemente de la edad que tengamos, nos hemos acostumbrado a hablarle al teléfono. Nuestra comunicación es más rápida y la respuesta carece de retardo. Además, el reconocimiento de voz cada vez funciona con mayor exactitud. ¿Pero sabemos cómo funciona un asistente de voz?
El asistente de voz es el intermediario entre las ondas sonora y la información del código escrito. Recibe el sonido, lo procesa, analiza la solicitud, busca la respuesta y la devuelve al interlocutor mediante el sonido.
La petición que hace el usuario puede ser de toda clase: desde preguntar una calle a abrir una aplicación, leer un correo a pedir una canción, fijar una alarma a enviar un mensaje de voz a otra persona. En definitiva, se pueden realizar innumerables tareas mediante los asistentes de voz.
Siri, Assistant, Alexa…
Cada gran empresa ha ido desarrollando su propio asistente de voz para funcionar en sus dispositivos. Un trabajo titánico en el que es complicado saber cuál es el ganador en cuanto a efectividad, aunque quizá el más conocido siga siendo Siri.
IA voz
Cada uno de ellos se utiliza de forma masiva en los dispositivos de su marca creadora y todas compiten por lo mismo: hacer más humano lo electrónico. Ganar naturalidad en los comandos de voz, que hablar con estos asistentes sea como hacerlo con una persona, esa será la gran victoria para conseguir que los dispositivos sean parte de los hogares y un miembro más de las charlas que se tienen, un interlocutor que entienda contexto, tonos, melodía y acentuación.