Sin embargo, sólo 70 centavos de cada 100 pesos gastados en línea a través de una tarjeta de crédito resultan en un fraude, aseguró MasterCard.
Las compras en línea son un reto para el sistema financiero y aunque los procesos ciberseguridad son cada vez más eficientes, 35% de las compras en línea son inusuales y rechazadas para evitar fraudes u otras anomalías.
Eder Almeraz, director de Soluciones de Seguridad y Procesamiento para MasterCard, explicó que las empresas del sector financiero aún tienen “mucho por hacer en dicho tema”; sobre todos por el crecimiento sostenido e-comerce y mobile commerce.
Pero, dijo, es necesario que el público tenga conocimiento que las compras digitales son cada vez más seguras; al grado de que apenas 70 centavos decida 100 pesos, gastados a través de una tarjeta de crédito, resultan o terminan en un fraude.
COMPRAS EN LÍNEA Y PRESENCIALES
El especialista explicó que en las compras con una tarjeta de crédito presente –donde el cliente asiste a un establecimiento y paga directamente con su tarjeta MasterCard– se aprueba 98% de las operaciones y 2% son rechazadas por alguna anomalía.
Mientras los niveles de fraude –en tal modalidad– apenas alcanzan 5 puntos base. Y ello significa que “por cada 100 pesos gastados con una tarjeta, sólo cinco centavos terminan o son parte de dicho ilícito”.
Sin embargo, el directivo reconoció que en las operaciones donde la tarjeta no está presente; como en las compras en línea o través de dispositivos móviles –conocidas como e-commerce y mobile commerce– los índices de aprobación de las operaciones todavía son muy bajos.
“Hoy los índices de aprobación –en este último rubro– deben andar sobre 60% o 65%; y los niveles de fraude se ubican acerca de 70 puntos base; lo que equivale a 70 centavos de cada 100 pesos usados a través del plástico”, puntualizó.
CIBERSEGURIDAD E INTELIGENCIA ARTIFICIAL
Eder Almeraz reveló que MasterCard ya invierte en sistemas de seguridad basados en inteligencia artificial; donde es posible identificar el patrón que siguen los clientes al pagar con su tarjeta: desde la velocidad en que teclea sus claves, hasta con qué mano toma su dispositivo.
Y de esa manera, refirió, no solo se logra la aprobación de una operación o pago; sino es posible determinar y conocer –con exactitud– cuándo existen elementos inusuales o anomalías que puedan terminar en un fraude o robo de identidad.
“Tenemos sistemas de seguridad conocidos como bromearía pasiva; que emplean procesos de inteligencia artificial para saber cómo se comporta e interactúa cada cliente con los dispositivos digitales.
“Esto permite saber cómo tecleas tu password; a qué velocidad oprimes cada tecla al ingresar una clave, número o nombre de usuario. También sirve para conocer cómo tomas el teléfono…
“Si lo tomas con la mano derecha, con la mano izquierda o lo pones en la mesa y tecleas con dos dedos. Lo cual genera un comportamiento bien definido de los usuarios; elevando la eficiencia y seguridad de cada operación”, explicó.