El uso de bloqueadores de señales que impiden el cierre centralizado de vehículos preocupa a los encargados de la vigilancia de estacionamientos en centros comerciales
Al bajar de su auto, la mujer, de 55 años, apretó el botón del cierre centralizado de su vehículo y se fue a hacer compras en un centro comercial de Mar del Plata. Al regresar, se encontró con las puertas del automóvil abiertas, sin señales de haber sido forzadas. La mujer no lo sabía, pero había sido víctima de una nueva modalidad delictiva: los robos asistidos por inhibidores de alarmas de automóviles.
Tan importante es el incremento de la modalidad delictiva apoyada en el uso de inhibidores de alarmas que los responsables de seguridad de la mayoría de los centros comerciales del conurbano reforzaron las medidas para evitar que los asaltantes apliquen esa tecnología en sus estacionamientos.
En un importante supermercado del conurbano, los responsables del área de seguridad colocaron carteles con la leyenda: «La empresa no se hace responsable por los daños, robos o hurtos en su vehículo. Por favor, asegúrese de cerrarlo con llave».