Aptiv e intel, proveedores de radares y sensores de volvo, aseguran que no estaban activados.
El 18 de marzo falló todo en Tempe. Elaine Herzberg cruzaba una carretera fuera del paso de peatones, el conductor de seguridad del Volvo con el que Uber hacía pruebas de su tecnología autónoma estaba distraido y los sistemas autónomos del vehículo no reconocieron a la mujer, de 49 años, que perdía la vida después del atropello. Desde entonces, las pruebas de Uber en Arizona están suspendidas, muchas marcas han pausado sus tests y la opinión pública sigue debatiendo sobre la movilidad autónoma.
«Mejorar la seguridad pública ha sido siempre el motivo por el que Airzona permite las pruebas de vehículos autónomos y mi expectativa es que la seguridad pública sea, también, la mayor prioridad para todos aquellos que utilicen esta tecnología en el estado de Arizona, escribió Doug Ducey, gobernador de Arizona, en una carta destinada a Dara Khosrowshahi, CEO de Uber. «El incidente del 18 de marzo es un fallo incuestionable del cumplimiento de esta expectativa», sentenciaba.
En un ambiente tenso, en el que las autoridades, la empresa y todos los actores implicados están investigando el accidente para determinar qué falló y aplicar responsabilidades sobre lo ocurrido. En esta línea, Aptiv, la empresa que proporciona a Volvo las cámaras y radares que se utilizan en sistemas de seguridad como el sistema de detección de peatones, se ha desmarcado y ha asegurado que sus sistemas estaban desactivados la noche del accidente.
UBER PRUEBA SU PROPIA TECNOLOGÍA
Ante la posibilidad de que el incendio llegara a su empresa, Zach Peterson, un portavoz de Aptiv, declaró a Bloomberg que su tecnología no estaba en funcionamiento en el momento del atropello. «No queremos que la gente se confunda o piense que fue un fallo de la tecnología que nosotros proporcionamos a Volvo porque no es el caso. El sistema de asistencia al conductor del Volvo XC90 no tiene nada que ver con las pruebas de los sistemas autónomos de Uber».
Por su parte, MobilEye, una empresa de Intel cuya tecnología es parte fundamental del paquete que Aptiv manda a Volvo, también ha querido desmarcarse del accidente. En una nota publicada por el mismo CEO de la marca, Amnon Shashua, en la web de Intel asegura que, según una prueba, sus sistemas detectaban a la mujer un segundo antes del impacto incluso teniendo en cuenta que la calidad del vídeo emitido por la policía de Tempe no sea la mejor. Los sistemas de MobilEye, como los de Aptiv, estaban desactivados.
UBER NO HACE COMENTARIOS
Uber, por su parte, no ha hecho aún declaraciones a los medios sofre lo sucedido, aunque la CEO de Velodyne Lidar Inc, productores del radar láser que utilizan los sistemas de Uber, aseguró estar totalmente desconcertada en declaraciones a Los Angeles Times. «Nuestro radar es capaz de detectar claramente a Elaine y su bicicleta en esa situación. Sin embargo, nuestro radar no decide si accionar los frenos o no», escribió en un mail para el rotativo californiano. «Además, los sistemas autónomos tienen varios sensores, incluyendo una cámara y un radar para tomar decisiones. No sabemos qué sensores había en el coche de Uber esa noche, si funcionaban o cómo estaban siendo usados», añadía la ejecutiva.
Por otro lado, John Krafcik, CEO de Waymo, no ha querido dejar pasar la oportunidad de declarar que los sistemas de su marca habrían evitado el accidente. «Tenemos mucha confianza en que nuestra tecnología sería capaz de manejar situaciones como esta», dijo el domingo pasado.
Mientras, la población sigue dudando acerca de la movilidad autónoma y marcas como Ford ya entregan pizzas con vehículos autónomos y General Motors asegura tener listo un coche sin volante ni pedales que es capaz de circular sin problemas, este incidente no ha hecho nada más que avivar un debate intenso. «El vídeo publicado por la policía demuestra que hasta desarrollar la tecnología más básica de un sistema autónomo, la habilidad para detectar y clasificar objetos, es un gran reto», decía Shashua en la web de Intel. «Es esta misma tecnología la que se requiere perfeccionar como un elemento básico de los vehículos totalmente autónomos antes de abordar desafíos aún más difíciles», terminaba