Porque nunca se instaló y el equipo resultó obsoleto, el alcalde de Zapopan, Pablo Lemus Navarro, se negó a pagar hasta más de 300 millones de pesos a una empresa que exigió saldar un contrato de equipo de videovigilancia del Centro de Cómputo, Comando, Control, Comunicación y Coordinación (C5) que signó con la administración pasada.
Precisó que el contrato para la instalación estipulaba 12.5 millones de pesos mensuales, aunque destacó que los contratos firmados no van allá de la terminación de las administraciones.
Además, dos empresas involucradas en ese contrato del C5 no han acreditado la propiedad del cableado y aparatos.