Los requerimientos de seguridad en el mundo se han transformado por la pandemia de la COVID-19, por esta razón las tecnologías de seguridad también han empezado a enfocarse en estas necesidades, es necesario conocer los parámetros óptimos de funcionamiento de estas soluciones.

Los ejecutivos a cargo de las instalaciones suelen desempeñar un puesto multifacético, ya que son responsables de su mantenimiento general: el mantenimiento estructural del edificio y de los sistemas generales, aspectos relacionados con la climatización y la iluminación, la gestión de residuos y una variedad de elementos que aseguran que el sitio pueda garantizar sus operaciones y sea apto para recibir a trabajadores y visitantes.

Debido a la pandemia de COVID-19, estos ejecutivos han tenido que incorporar un nuevo nivel de responsabilidades a sus tareas: determinar la forma más segura de reiniciar las operaciones en instalaciones que han estado cerradas o de permitir nuevamente el ingreso de los clientes sin contribuir a la propagación de un virus altamente contagioso.

Por lo tanto, el foco ahora está puesto en qué nuevos procedimientos se deben implementar, de acuerdo con los lineamientos de seguridad establecidos en relación con los protocolos de limpieza y desinfección, los límites de capacidad y los estándares de distanciamiento social.

Si bien todas estas medidas son críticas para garantizar la correcta desinfección y la seguridad de los espacios laborales, hay una tendencia marcada a reconocer que la tecnología —específicamente los sistemas de cámaras térmicas— también tendrá un rol clave.

Estos sistemas permitirán determinar de forma proactiva si un empleado o visitante tiene la temperatura elevada (uno de los síntomas más comunes de la COVID-19), lo que establece una primera línea de defensa fundamental para ayudar a las empresas a permitir o denegar el acceso a sus instalaciones.

Muchos ejecutivos a cargo de las instalaciones ya conocen sobre la implementación y los beneficios clave de las soluciones de cámaras de vigilancia: al ser una cuestión de inversión e implementación de un sistema de seguridad, suelen participar de la toma de decisiones.

Los que incluyen un dispositivo de calibración con cuerpo negro suelen ofrecer un nivel de precisión superior. Como permite la calibración continua de la cámara, el dispositivo de cuerpo negro mitiga muchos de los factores externos que pueden afectar la precisión del sensor térmico de la cámara, como la temperatura ambiente.

Cuando se hace la correcta instalación en un entorno de implementación adecuado, la cámara térmica con calibración con cuerpo negro puede alcanzar una precisión de ±0.3 °C/0.5 °F.

Además, es importante asegurarse de que el sistema esté calibrado. Para eso, hay que esperar 30 minutos a que la unidad se estabilice y se pueda establecer un punto de referencia inicial para la temperatura. Cabe destacar que el dispositivo con cuerpo negro también debería incluir un certificado de calibración.

Otra cuestión por considerar es la ubicación en la que se espera instalar el sistema de cámaras térmicas, que es un punto esencial para garantizar su correcto funcionamiento.

Esto incluye la altura y la distancia que separa la cámara del dispositivo con cuerpo negro. Las guías de instalación ofrecerán parámetros de calibración para analizar la distancia adecuada entre la cámara y la persona que está siendo escaneada. Es importante instalar las cámaras en dirección paralela a los rostros de las personas para garantizar mayor precisión en las lecturas.

El entorno de implementación del sistema también es un punto importante. El sistema de cámaras no debe estar ubicado en un gran pasillo de entrada vidriado, ni en ningún espacio donde haya corrientes de aire fluctuantes, ya que las cámaras suelen ser susceptibles a la iluminación de fondo brillante.

La exposición solar directa puede afectar los resultados, al igual que ubicar las cámaras cerca de una entrada con fuentes de ventilación y calefacción.

Esto se conoce como deriva de temperatura,  un fenómeno por el cual la apertura o el cierre de una puerta cercana a un sistema de cámaras térmicas genera una corriente de aire y un posible cambio de temperatura producto de la combinación del aire proveniente del exterior con la temperatura ambiente.

Por eso, siempre se recomienda ubicar los sistemas de cámaras térmicas a aproximadamente 5 m (16 pies) de la puerta de entrada, en un área que permita mantener una temperatura ambiente constante de entre 10 °C y 35 °C (50 °F y 95 °F).