La inteligencia artificial está generando la evolución de la ciberseguridad, precisará un tiempo para que el mercado lo pueda comprender y confiar, pero es la tecnología más avanzada para luchar contra la falta de seguridad en la red.

Por ejemplo, en el mundo del Internet de las cosas (IoT) la seguridad no se ha contemplado en el diseño de los dispositivos en la mayoría de los casos. Por eso, los problemas de seguridad acaban apareciendo en el ecosistema de soluciones Iot que debe contemplar una mayor protección.

Lo importante en asuntos de ciberseguridad es anticiparnos. Seguiremos viendo como el ransomware seguirá creciendo, con lo cual los datos que suponen la supervivencia de las empresas pueden ser extraídos. Lo bueno es que se están cifrando las técnicas del ransomware y los avances son mayores, pero también los ataques seguirán produciéndose.

Con todo ello, aunque las empresas están por fin adaptando nuevas estrategias de ciberseguridad más adecuadas a cada tipo de negocio, es indispensable mantener los sistemas actualizados y dar paso a un mantenimiento constante pues la actividad de los ciberdelincuentes no cesará hasta hacerse con sus objetivos.