A las versiones diésel ya conocidas, se suma una alternativa naftera 1.8 de 130CV, de entrada de gama, con caja automática de seis velocidades.

1| Después de irrumpir en el mercado con la versión diésel de doble tracción, Fiat decidió apuntar a captar a un público en la parte inferior del segmento. En ese contexto, debutó hace unos meses la versión naftera de tracción simple de su pickup. Llega importada de Brasil.

2| No hay cambios estéticos respecto al modelo ya conocido. Las modificaciones llegarán con su próxima renovación. Sólo un nuevo diseño de las llantas, ahora, de 16”.

3| Como sucede desde hace algún tiempo, las pickups compiten con sedanes, hatchs o SUV en el nivel de confort y calidad de los materiales en el habitáculo. La primera sensación al ingresar a la Toro es placentera en ese sentido. Los detalles de color en la consola central y contrapuertas son un detalle acertado de estilo. El volante multifunción con numerosos controles de funciones del vehículo y del sistema multimedia. La pantalla de 5 pulgadas, en estos tiempos, parece un tanto chica y la ausencia de algunos sistemas de conectividad la limitan aún más. La posición de manejo es buena gracias a las posibilidades de ajuste que ofrece la columna de dirección. Las plazas delanteras son amplia y un poco más acotadas las traseras. La caja de carga (viene con cobertor) tiene un volumen de 800 litros y una capacidad de hasta 650 kg, menor que la diesel por tratarse de un motor con menos torque. El portón de apertura sigue siendo de dos puertas verticales.

4| Se ofrece con la única motorización naftera 1.8 E.torQ de 16 válvulas, 130 CV y 170 Nm a 3.750 rpm asociado a una caja automática de seis marchas. No hay opción manual.

5| La novedad del motor naftero permite ofrecer una versión más accesible que tendrá que buscar un público específico. Usa el mismo motor que los modelos Argo y Cronos, silencioso y confiable, pero debe tirar un vehículo de más de 1.600 kilos. Eso resiente sus prestaciones. No es un sedán ni una pickup para uso extremo. Busca congeniar confort y funcionalidad para aquellos que necesitan concentrar esos dos aspectos en un solo vehículo, con una doble cabina de buena habitabilidad y una caja de carga para ciertos trabajos. No es muy ágil en las primeras marchas. Hay que tenerle paciencia. Demanda unos 15 segundos para pasar de 0 a 100 km/h. Si ofrece un buen confort de marcha al tomar velocidad y desplazarse en rutas o autopistas, siempre teniendo en cuenta que el motor es un poco perezoso en cuanto a recuperación de velocidad. Suma a eso una buena insonorización.

6| Un punto a favor es la buena calibración de la suspensión. Mullida para neutralizar las irregularidades tan comunes en los caminos o calles argentinas pero con buena estabilidad en ruta. El despeje del suelo también permite encarar pozos sin temor a golpes desagradables.

7| El consumo del motor naftero en esta silueta es de unos 6 l/100km a 100 km/h, de poco más de 9 l/100km a 120 km/h y de más de 13 litros en ciudad. La capacidad del tanque es de 60 litros

8| Pese a ser la opción más accesible, se destaca por su nivel de equipamiento. En seguridad, cuenta con siete airbags, ESP, control de tracción, faros antiniebla, entre otros.

9| En confort, ofrece tapizados en cuero, climatizador bizona, doble conexión USB, levantavicrios one touch en las cuatro puertas, control de velocidad crucero, cámara de retroceso, aviso de portón trasero abierto, iluminación independiente en las plazas traseras.

10| La Fiat Toro Freedom naftera cuesta $880.700 y tiene una garantía de 3 años o 100.000 km